Las segundas partes pueden ser mejores.

En vez de escribir estas lineas, debería estar programando la página web del B&B donde me hospedo. La tenía casi lista saben? Casi 20 dias de esfuerzo, faltaban detalles y ponerla online. Bastante rápido dentro de todo. No tener tanto trabajo estos días y vivir en el mismo lugar que la persona que me encomendó el trabajo facilitó la tarea. Y a su vez la dificultó. Si mi último trabajo en Buenos Aires me enseñó algo es que siempre es mejor ir a ver al cliente que mandar un mail, siempre es mejor hablar en persona los pasos a seguir que escribirlo. Y que los clientes se iluminan cuando duermen, y de un día para el otro cambian sus gustos y lo que ayer dijeron, probablemente mañana se transforme en algo totalmente diferente.

Viajar por el mundo

En fin, contaba que estaba la página estaba casi lista. De repente, en un Sábado al mediodía, me golpean la puerta y me informan que había que cambiar el template, que el que estaba no era prolijo, que no cumplía las condiciones, que no era el indicado. “Pero, estas segura? Hay que arrancar de cero!” – atiné a decir. “Sisi, Anna (amiga de la dueña y consultora en materia de IT) me dijo que es lo mejor.” “Pero el Martes viajo a España y después a Nueva York” – me quejé. “No llegas a hacerlo estos dos días?” – me preguntaron.“No! Imposible” – respondí. “Bueno, vamos viendo”. Sabía que eso significaba, además de indignación y bronca, trabajar sin parar dos días. En breve se iba a venir el pedido de terminarlo antes de partir. Y no tardó en llegar. Un par de horas después el template final apareció y, por lo tanto, el pedido. “Ahora que tenemos el template, te podes poner a trabajar” – me dijo. “Aparte tenes todo el Domingo y el Lunes” – continuó. “No creo llegar, es díficil!” “Bueno, intenta dale”. Perdí la cuenta en la cantidad de pensamientos que me pasaron por la cabeza. Desde los más sutiles hasta los mas bruscos. Recordé mi último trabajo. Y me acordé de una premisa más. El cliente siempre tiene la razón. Para algo aportan el capital. Volví a la habitación. Me tomé la tarde libre. Paseé por las calles de cierto pueblo al sur de Italia. Visité parientes. Ví películas. Escribí estas lineas. Me tranquilicé. Las segundas partes pueden ser mejores.

Flashback. Viaje al pasado. 2012. Vuelta en un micro, después de tres días en un cenáculo. Por ese entonces coordinaba el Grupo Misionero de la Parroquia del colegio donde hice mis estudios, desde los 4 hasta los 18 años. Amaba (y amo) esas actividades. No coordino más, al menos oficialmente, y no asisto más a esas actividades, al menos periódicamente. Pero lo llevo siempre muy adentro mío. En fin, vuelta en el micro decía. Junto a una persona que quiero mucho hablábamos de mi facultad. Por esos días estaba en mi último tramo previo a ser Ingeniero en Informática. Se venian parciales y finales duros y los nervios eran cada día mayores. Había sido un riesgo “perder” tres días y no estudiar. No importaba. Me gustaban los desafíos. Y estaba feliz, eso es un plus. Divertirse en la rutina es el toque de calidad que hace cumplir tus sueños. Se venía un parcial importante que habia reprobado en el primer intento. Y esta persona me hizo un comentario que siempre me quedó grabado: “Te das cuenta que muchas veces necesitaste de dos parciales o finales para aprobar las materias claves? En la primera chance no podes, pero volves y lo haces en la seguda”. Me quede pensando en esa frase, desde ese día hasta hoy. Y seguramente por muchos días más.

Ayer escuchaba una entrevista a Gastón Gaudio. Best tenist player ever. O lo amas o lo odias. Si me he quedado noches y noches despierto viendo sus partidos. O si he faltado a clase para ver partidos de Roland Garros. O si he sufrido en esa final del 2004. Por él jugué al tenis creo. Sabidos son sus problemas de depresión y su autenticidad en la vida. Las entrevistas que da Gaudio son perlitas. Te reis a más no poder, pero siempre deja algo reflexivo. “Todas las personas, una vez en la vida, tienen que sentir lo que sentí cuando gané Roland Garros. Esa sensación de lograr lo que siempre quisiste. Esa sensación de saber que conseguiste tu sueño. Todas las personas, al menos una vez en la vida, se merecen esa sensación”. Más cerca de Bucay que de alguien con depresión. Viajé al pasado mentalmente e intenté recordar si había tenido esa sensación. Me vinieron un par de momentos a la cabeza por suerte. Gaudio también contaba que cuando volvio al hotel, luego de la final, todos los empleados lo esperaron hasta que entrara y, aunque fuera muy tarde, armaron un pasillo  para apenas verlo dar un paso en el hotel, aplaudirlo a más no poder. Ahi fue cuando cayó en lo que había logrado.

Flashback. Viaje al pasado. 2013. Rendía mi último final. Si aprobaba, me daban el título de Ingeniero. Si no, era Ingeniero off the records. Viernes y sábado previos habia salido hasta altas horas de la noche. El domingo festejé hasta las 19 hs. El Jueves siguiente viajaba a Londres por tiempo indefinido y era momento de despedidas. El lunes rendí un final y expuse mi Tesis. El martes salí y volví 7 am. El miércoles rendía. Pero el cansancio físico no existía, porque mentalmente estaba mejor que nunca. Igual los nervios eran muchisimos. Mis familiares y amigos se obstinaron en venir a verme rendir. Yo no quería. Sabía que no era un final fácil. Pero ellos vinieron igual. No importaba el resultado, importaba el momento. Solo pedía una cosa. Un aula sin ventanas. Rendí en el aula con mas vidrios de la facultad. A mis espaldas, mientras escribía y escribía, sentía a todos expectantes. Era ahora o nunca. Entregué. Realicé un informe. Di un examen oral. “Las personas que estan afuera estan por vos?” “Si” “Que no hagan mucho ruido por favor”. Inmediatamente dos amigos que rendian se pararon y me dieron la mano. “Felicitaciones Ingeniero”. Un amigo en la ventana me levantó el pulgar. Agarré el celular y mande un mensaje de whatsapp. “Soy ingeniero!”. Salí y solo atiné a levantar mis dos pulgares. Todos me empezaron a aplaudir y me saludaron uno por uno. Esa sensación de la que habla Gaudio, esa fue la que tuve. Ah, fue la segunda vez que rendí esa materia. La primera habia reprobado.

Flashback. 2 horas atrás. Miraba una película que habla de dos chicos de India que van a Estados Unidos a hacer una prueba para la liga mayor de beisbol. Película totamente recomedable. En la primer prueba fallan, y nadie los recluta. Consiguen una segunda prueba. Decidieron cambiar su actitud y divertirse, pasarla bien, hacer lo que sabían. La prueba va bien y se convierten en jugadores profesionales. Al segundo intento.

Que tiene que ver este texto con un blog de viajes? Esta es la segunda vez que me decido a agarrar un bolso y viajar por el mundo, cumplir un sueño, dejar una huella en el mundo. La primera volví prematuramente. Esta… bueno, hagan las cuentas.

Hola! Mi nombre es Luciano y soy el creador de Una Vuelta por el Universo y Just DOxIT. Me considero un Ingeniero nómade. Me fui de casa hace ya mas de 4 años y todavía me queda mucha mas ruta por recorrer. Venis conmigo?

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Acerca de mi

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