Hasta siempre

Posteado por | · · | Una serie de relatos espontáneos e impensados

Pensé eras eterno.
Pensé, en mi interior y sin contárselo a nadie, que ibas a vivir muchos años más.
Que ibas a ser esos casos excepcionales que salen en las noticias. “Perro vive más de 27 años”.
Pensé que nunca iba a haber un último adiós. Que, siempre, íbamos a volver a abrazarnos.
De vos siempre admiré tu compañía. Incondicional. Silenciosa. Sin pedir nada a cambio.
Caminabas al lado mío y cuando yo paraba, vos también lo hacías.
Casi como un equilibrista, sabías cuando arrimarte y cuando darme mi espacio.
Sabías cuando darme tu pata, y cuando esperarme unos metros más lejos.
Me acompañaste en mis noches más difíciles y, aunque no habláramos el mismo idioma, me transmitiste paz y calma.
Pidiéndome que te acaricie. Con tu morro en mi espalda. Robándome lugar en mi cama. Acostado al lado mío. Caminando kilómetros y kilómetros en silencio, cada uno pensando en lo suyo.
Es que, de eso se trata, ¿no? De dar. Sin pedir nada a cambio.
Dar es dar.
Nunca me cuestionaste mis decisiones. Las aceptaste y siempre me recibiste con alegría.
La vida es muy corta para peleas estúpidas, llenas de egos.
¿Dónde se consigue esa simpleza? Quiero una.
Nunca te olvidaste mi voz, como yo nunca voy a olvidar la tuya.
Para alguien ajeno, un ladrido es siempre el mismo.
Para mi, tu ladrido es especial.
Pensé eras eterno y, de solo pensar en tus ojos en tu último suspiro, los míos se inundan de lágrimas.
No creo me perdone, alguna vez, no haber estado cuando más lo necesitabas.
Tan humilde fuiste, que ni tiempo a buscar un pasaje me diste.
No lo contaste. Lo aguantaste.
“Déjenlo disfrutar” – parece que dijiste.
Pensé eras eterno.
Al menos en mi mente, vas a serlo.
Héroe de mil batallas.
Hasta siempre.

👩‍🎤: Agos Manzone


Sin comentarios (por ahora). ¡Déjame uno!

Deja un comentario

nineteen − 13 =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.