7 ideas para financiar un año sabático

Posteado por | · · · | Un Universo de Tips

¿Cuántos de nosotros nos fuimos caminando por los pasillos de una oficina, con nuestra cabeza estallando del dolor, sumergidos en un estrés innecesario y pensando en dejar todo e irnos a viajar? Bueno, a mi, la verdad, me pasó muy seguido. Hasta que tomé la decisión y no paré, hace ya más de 5 años.

Pero no todo tiene que ser a gran escala. También podemos dejar todo por un año, probar cómo nos va, conocer el mundo, entender que hay ahí afuera. El famoso año sabático. Aunque en un principio, un año suene a mucho tiempo, creanme que se pasa bastante rápido.

Asumo estarás pensando cómo hacer para sobrevivir un año entero viajando, sin comernos nuestros ahorros. Es que, en caso que elijamos volver, no queremos hacerlo sin dinero en nuestra cuenta bancaria. Bueno, no todo tiene que ser gastar dinero. Hay muchas formas de financiar un año sabático. Mira:

Define un objetivo

Tener las ideas claras nunca viene mal. No te estoy diciendo que tengas planeado el año sabático entero de antemano, pero que al menos sepas que estas buscando.

¿Quieres encontrarte con vos mismo? ¿Quieres conocer Asia, ese sueño que tuviste durante toda tu vida y nunca pudiste cumplir? ¿Queres aprender un nuevo idioma? ¿O capaz te interesa conocer las siete maravillas del mundo? Todo es válido. Como siempre digo, no hay una sola verdad. Mientras defendamos la nuestra con sinceridad, es totalmente válida.

Es una muy buena idea (y hasta casi una obligación) sincerarnos con nosotros mismos antes de empezar el viaje, tener las cosas claras. Es que si nos mentimos a nosotros mismos, ¿qué sentido tiene todo esto?

Trabajos por temporada

Al menos en Buenos Aires, Argentina (donde nací) no es tan popular el trabajo por temporada. Viajar a la Patagonia para trabajar una temporada o mudarse al norte para trabajar tres meses. Pero, cuando uno abre un poco la cabeza y empieza a viajar, se da cuenta que es una posibilidad. Y es una buena.

Es que viajar por temporadas nos permite llegar a un cierto lugar cuando el turismo también lo hace y cuando todos los locales buscan gente para trabajar, ya que el flujo de personas que llega a la ciudad durante ese tiempo es significativamente mayor a la que llega fuera de temporada.

Pasa mucho en Australia, por ejemplo, en donde tantas cosas aprendí. Hay pueblos, o regiones, que solo reciben turismo (y generan ingresos) durante cuatro o cinco meses al año. Incluso menos. El resto del año, su población vuelve a la normalidad y, en muchos casos, se reduce la gente que trabaja en los distintos locales.

Trabajando en un campo de avocados, haciendo nuestro 88 días de Farm
Trabajando en un campo de avocados, haciendo nuestro 88 días de Farm

Trabajar por temporada nos permite no estar atados a un contrato laboral anual, por ejemplo. Elegimos trabajar una cierta cantidad de meses, parar un tiempo, hacer dinero (ya que se trabaja bastantes horas) y después, cuando la temporada termina, decir adiós sin ningún sentimiento de culpa. Es un win-win.

Y, cuando la temporada terminó, y decidimos marcharnos, podemos seguir viaje, sin necesidad de usar nuestros ahorros originales y con muchas ansias por conocer lo que nos queda de mundo.

Durante mi experiencia en Australia, y también en Dinamarca, trabajé como Barista. Lo amé
Durante mi experiencia en Australia, y también en Dinamarca, trabajé como Barista. Lo amé

Eso hicimos, también, en Copenhagen, Dinamarca. Trabajamos entre Mayo y Septiembre, cuando el calor era nuestro amigo y había luz la mayor parte del tiempo.

Voluntariados

Una modalidad en auge, sin dudas. Déjame aclarar algo antes. Aunque la ventaja principal que se desprende de hacer un voluntariado es ahorrar hospedaje (e incluso a veces comida), no es la única ni la más importante. Es un voluntariado uno intercambia momentos, experiencias, vivencias. Se nutre el alma, se llena de buenos momentos y conoce personas que, rápidamente, se convierten en amigos. Eso, sin dudas, es lo que más me gusta de hacer un voluntariado.

Mi última experiencia como voluntario fue en las afueras de Málaga, donde podía ver el sol caer todos los días.

Como siempre digo, todavía soy amigo de los profesores con los que compartí unas semanas cuando enseñé inglés en Tailandia, y hoy en día vivo en el mismo piso que el manager del hostel donde hice un voluntariado en Las Palmas de Gran Canaria. Se generan lazos muy fuertes.

Pero bueno, volvamos a lo práctico. Hacer un voluntariado nos va a permitir reducir gastos durante una parte de nuestro año sabático. Al menos vamos a ahorrarnos el hospedaje. Suele pasar que muchas veces nos ofrecen incluso comida y hasta algún dinero extra para cubrir viáticos. Aunque esto último no sea una obligación.

A la hora de hacer un voluntariado, se genera un intercambio. Uno ofrece ciertas horas de trabajo a la semana, a cambio de, como dijimos, hospedaje y otros beneficios. De esta manera, nuestra billetera se toma un respiro a la hora de usar los ahorros que traíamos y, aunque no nos entre dinero en nuestra cuenta bancaria, no lo estamos usando tampoco.

Es que nos han llenado tanto la cabeza con la idea de que la única manera de vivir es ganando dinero real, que nos olvidamos que hay otras maneras de sustentar nuestro viaje, y vida.

Elabora un presupuesto

Vamos, que un poco de orden no viene mal, ¿no? No tenes que ser tan específico (bueno, yo al menos intento no serlo). Pero si tener una idea. Un estimativo en tu cabeza.

¿Cuánto puedo gastar por mes? ¿Cuánto puedo permitirme gastar en una noche de alojamiento? ¿Puedo ir a comer afuera todos los días? ¿En qué medio de transporte me conviene viajar, de acuerdo a mi presupuesto mensual? Todas estas preguntas nos van a permitir acomodar un poco nuestros pensamientos y también nuestra billetera. Como decía antes, no es solo cuestión de ganar plata, sino de saber cómo (y cuando) gastarla.

Ah bueno, me olvidaba algo. Que tu presupuesto no te limite. Que el mundo da para todo. Que si tu presupuesto, crees, no es muy elevado, no quiere decir que no puedas tomarte un año sabático. Los límites los pone uno mismo y, si uno quiere, puede. Confía.

Si, por ejemplo, llegamos a la conclusión que podemos gastar 500 dólares al mes, entonces esto nos tiene que servir para elegir nuestro destino. Con 500 dólares al mes, seguramente Australia no sea un buen lugar para empezar nuestra aventura. Tampoco Nueva Zelanda. Pero, ¿por qué no el Sudeste Asiático? A ver, cuando viajé por Laos durante un mes, gasté menos de 350 dólares americanos.

Y si creemos que Australia es nuestro destino ideal, entonces podemos encontrar alguna manera de reducir gastos. Si encontramos, por ejemplo, una forma de no pagar hospedaje, nos estaríamos ahorrando más de la mitad de nuestro presupuesto mensual.

Haz uso de la economía colaborativa

¿Economía colaborativa? ¿Qué es esto? Probablemente nunca hayas escuchando sobre este término y, si lo hiciste, lo hayas escuchado con otras palabras. Economía colaborativa se refiere a transacciones o intercambios que se hacen de persona a persona, gracias a una plataforma online que las conecta, y en las que puede o haber dinero de por medio. Algo así como un trueque.

De esta manera puedo no solo ahorrar, sino conocer gente local y conocer el lugar en el que estoy de una manera alternativa.

Hay varios ejemplos de Economía Colaborativa y todos son muy útiles. Por ejemplo, podemos hacer Housesitting. Es decir, cuidar la casa y las mascotas de una familia que decide irse de vacaciones, hacer un viaje de unos meses o incluso tomarse un año sabático como nosotros. A cambio de nuestras tareas (mantener la casa limpia, cuidar de sus mascotas, darles de comer, etcétera), ellos nos dejan vivir en su casa sin costo alguno. Y, muchas veces, son casas enormes y muy cómodas. Es, sin duda, una experiencia recomendable.

Podemos, también, hacer carpooling. Es decir, compartir un viaje en auto, pagando un monto mucho menor al de un bus, tren o avión. Hay plataformas online que conectan personas que van de un destino A a un destino B y ofrecen los asientos libres de sus autos, a cambio de una suma de dinero a convenir. Además de ahorrarnos plata, también conocemos gente nueva, intercambiamos experiencias y pasamos un buen rato.

Podemos dormir sin cargo, también, en la casa de locales, en las ciudades que visitemos. Esto se llama Couchsurfing y, básicamente, es una plataforma online en donde la gente ofrece una habitación libre, un sillón o un espacio en su casa para que podamos dormir unas noches. No piden una recompensa monetaria a cambio de esto, pero si es importante saber que no es como ir a un hotel. No podemos dejar nuestras maletas e irnos a recorrer, como un turista. La idea es generar un intercambio de experiencias con la persona que nos hospeda. Contarle nuestra historia, escuchar la suya, compartir unas cervezas, generar un vínculo.

Experiencia de Couchsurfing en Malasia, Kuala Lumpur
Mi último almuerzo con Irwan y su familia, una de las experiencias de Couchsurfing más increíbles que tuve.

Ejemplos hay muchos, es solo cuestión de averiguar. Para todo lo que queramos hacer, hay una forma de ahorrar. Eso es lo que tienen que tener en cuenta.

Intenta generar algún ingreso extra

Todos tenemos un diferencial, ¿verdad? Aunque a veces nos cueste encontrarlo, te juro que todos lo tenemos. Es cuestión de saber buscar dentro nuestro. Y, durante nuestro año sabático, sacarle fruto a nuestro diferencial es una buena idea.

Como ingreso extra, diseño páginas webs y escribo para distintas plataformas
Uno de mis ingresos extras es diseñar páginas web. También, durante el primer trimestre de 2019, viajé por España generando contenido audio visual.

¿Sos bueno con las fotos? Entonces porque no vender postales, unas horas al día, en alguna calle transitada del pueblo donde te estes quedando?

¿Te gustan las artesanías? Podrías crear pulseras, collares o distintas manualidades y ofrecerlas a la gente a un precio bajo. De esta manera ellos compran algo de calidad a un módico precio y vos generas ingresos para seguir viajando.

Si te gusta todo lo relacionado con la informática, podes hacer algún curso, formarte, e intentar trabajar de manera freelance creando contenido digital, creando páginas webs y demás. Aunque esto capaz sea un poco más técnico, con paciencia y una formación acorde, es una buena manera de generar ingresos.

Prepara tu mente

Esto, capaz, no sea una idea “práctica” pero si es algo fundamental. Tomalo como una especie de consejo. Tienes que estar listo/a para lo que se viene. Van a haber momentos muy buenos, y otros no tanto. Vas a vivir experiencias hermosas, que te van a hacer crecer de una manera que nunca lo hubieras podido imaginar.

Por eso, abre tu mente, abre tu corazón y prepárate para todo lo que se viene. Que, te aseguro, van a ser muchas cosas.

Este artículo, escrito por mí, también se encuentra subido a la plataforma de Worldpackers, con la cual colaboro escribiendo distintas entradas

Asegura tu Viaje - Una Vuelta por el Universo

Sin comentarios (por ahora). ¡Déjame uno!

Deja un comentario

fourteen + six =

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.